27 septiembre 2007
Que dura es la vida del mochilero: de Tokyo a Laos, regreso a las trincheras
Hola a todos!
Todo lo bueno se acaba y no podia ser distinto con mi estancia en Japon.
Tras casi cinco semanitas por estas tierras, las dos ultimas en Tokyo, ha llegado el momento de hacer la mochila.
Lo cierto es que a veces me gusta quedarme un tiempo en un sitio: es la mejor manera de hacerse un poco al lugar e imaginarse que tal seria vivir alli. Ademas, tener que hacer la mochila (y, por lo tanto, conseguir cerrarla) cada dia o dos da un poco de pereza, aparte que implica tener que cargar con 20 kilitos durante un buen rato. Asi pues, Tokyo me ha adoptado durante quince dias.
No he hecho tantas visitas desde que se fue Isa, que estuvo siempre tirando del carro. He paseado mucho (de mi hostal a Shinjuku, de mi hostal a Roppongi, de ahi a Shibuya...a la mayoria os sonara todo a chino), porque a veces ir a pie de un sitio a otro es la mejor manera de entender un poco la ciudad y el mapa. Volvi al campeonato de sumo, hice la excursion al Monte Fuji con unos americanos y australianos, sali una noche por Shibuya (muy divertido) con ellos y unos japos...y un par de dias dedique bastante rato a pasear y hacer fotos por la calle.
Echare de menos de Japon la comodidad, la sensacion de seguridad (aqui la gente va con el bolso abierto ensenyando la billetera), la fabulosa comida, los cafes internet con conexiones ultra-rapidas y bebida gratis, los restaurantes donde todo esta incluido, no hay impuestos, te sirven te o agua gratis, ni siquiera aceptan propinas y te reciben con una toallita humeda para que te refresques. Echare de menos la limpieza de todo en general -incluidos y muy especialmente los lavabos-, la oferta comercial de todo lo imaginable, las estaciones de tren con 30 salidas a la calle, los trenes shinkansen ultra-rapidos, la fantastica educacion y vocacion de servicio de la gente, las escaleras mecanicas donde todo el mundo se situa a la izquierda para dejar pasar a los que tienen prisa, los taxistas vestidos de mayordomo ingles, el sumo, los banyos y aguas termales, los hoteles tradicionales japoneses, la gente leyendo comics por todas partes, las maquinitas de bebidas que estan por doquier, la costumbre de quitarse los zapatos en lugares cerrados, las maquinas que estan siempre al servicio de la gente y parecen no estropearse nunca...
No echare de menos el escaso verde que hay en Tokyo, el gusto que tienen por el ruido (las salas de maquinitas tragaperras y juegos de ordenador son insoportables, por el exceso de luz y de sonido, e invaden hasta la calle), las bicis por las aceras que siempre estan a punto de atropellarte, un cierto mal olorcillo que hay en muchos lugares de Tokyo, la falta de papeleras, el 95% de cajeros que no aceptan tarjetas internacionales ni hablan ingles, el excesivo precio de los cafes o tes en las cafeterias y de la fruta en general, ni tampoco pasarme UNA HORA buscando una parada de autobus alrededor de la enorme estacion de Shinjuku. Tampoco echare de menos la sensacion de que, aparte de Japon, para ellos solo existen EEUU y los paises ricos de Europa ni el consumismo y la frivolidad que imperan aqui...mas que en otros lugares donde he estado.
Respecto a la comida de Japon, solo decir que existe toda la variedad imaginable, tanto de tipos de comida como de precios. La mayor parte de restaurantes estan especializados: en soba (fideos), en sushi, en tempura (rebozados)...y un larguisimo etcetera. Hay para todos los gustos y uno puede comer un buen menu por 6 euros, incluso por 4. Tambien se puede picotear algo por la calle. La bebida, te o agua, suele estar incluida, afortunadamente, porque pedirse una cerveza o una coca-cola te puede costar casi tanto como el menu. En Kyoto comimos una tempura espectacular en un sitio llamado Ozakawa, hecha delante nuestro y bastante cara. Tambien alli nos gusto mucho una barra de sushi llamada Tommi-zushi, donde nos explicaron que el sushi (arroz con pescado, vamos) se ha de mojar en la soja por el lado del pescado y debe ser el pescado el que repose sobre la lengua, no el arroz...y tambien que tan complicada operacion se puede hacer alegremente con las manos. Tanto tiempo haciendolo mal... Aqui en Tokyo fui un par de veces al Gonpachi, que esta en el barrio de Roppongi (Roppongi seria lo mas distinto de Japon que se puede encontrar en Japon, la mayor parte de la gente es extranjera)...es un restaurante japo/internacional, recomendable, un poco como el Paco Meralgo de Barcelona pero mejor y con mas variedad y ambiente.
Manyana viernes me voy al sudeste asiatico y me apetece mucho, va a ser un cambio considerable. Para despedirme de Tokyo y prepararme un poco para la falta de comodidades que se avecina, he decidido dormir esta noche en un Capsule Hotel, uno de esos hoteles donde uno duerme en una especie de nicho de 2 x 1 x 1 metros. Alli solo se entra con el pijama y el despertador, lo demas se queda fuera en una taquilla. A ver que tal la experiencia, ya os contare.
Si todo va bien, aterrizo manyana en Bangkok, Tailandia, me encuentro con mi amigo Gerard y su novia Erika y nos vamos de fin de semana hacia la frontera de Myanmar (Birmania), hasta donde nos dejen llegar, puesto que esta la cosa movida por alla. Despues me instalo en Bangkok hasta el martes, dia en que llega MI MAMA (mi mama me mima, yo mimo a mi mama) y nos vamos a Laos unos diez dias para acabar, si nada falla, en Camboya, visitando los famosos templos de Angkor Wat, que tanto recomiendan los que alli han estado y los que tienen intereses economicos en el tema.
Apadeu!
Abrazos,
ふご
Hugo
PD: tanto hablar bien de las maquinas japonesas...y justo tengo un malentendido con una de ellas el ultimo dia; no creo que estas fotos me sirvan para obtener ningun visado
Aqui dormire hoy...
Concretamente aqui, en la 6212...
16 septiembre 2007
Desde Tokyo: ni hoteles, ni albergues... durmiendo en un cafe-internet nipon y otras historias japonesas
(puestecillo con atun fotogenico)
(con cuatro huevas de salmon y un buen trozo de toro te monto un desayuno rico, rico y con fundamento)
(guaperas japoneses con Isa, en medio, copiandome la foto)
(el lugar del torneo de Sumo, abarrotado, en la sesion de la tarde)
(los luchadores, calentando y preparandose para salir...aqui uno puede acercarse casi hasta donde quiera, porque nadie te lo impide)
Dejo mucho Tokyo en el tintero (la vida en las calles, una obra de teatro japones a la que fuimos ayer,...), que teneis todos familia y otras ocupaciones casi tan importantes como leer el blog.
Y despues de Takayama, uno de los highlights (momentos destacados) del viaje: pasamos un dia en un ryokan-onsen-rotenburo (o sea, un alojamiento tradicional con aguas termales) en plenas montanyas. Espectacular: no habia gran cosa que hacer aparte de pasear, leer, relajarse en las aguas termales que apestaban a azufre o disfrutar de la comida y la cena que nos sirvieron y que fueron un espectaculo. La cena, en una enorme sala con suelo de tatami, como siempre descalzos, sentados frente a unas mesitas en el suelo, piernas cruzadas, con un menu fijo tradicional de unos 15 platitos, incluido tempura (rebozado), sashimi (pescado crudo), sopita, el arroz que nunca falla, el te verde para no perder la costumbre. Fue psolutamente memoreibol.
Queriamos quedarnos un dia mas, pero nos echaron al dia siguiente: con eso de que aun no hablamos muy bien el idioma no nos enteramos de que tenian fiesta y cerraban el hotel.
Y antes de Takayama, desde Kyoto (una gran ciudad que nos gusto mucho, por su ritmo pausado y sus preciosos templos, algunos en plena naturaleza), hicimos una escapada a Nara que, como Kyoto, es tambien antigua capital de Japon. Nara fue capital antes y es mucho mas pequenya que Kyoto, de hecho es un pueblucho. Vimos varios templos en plena naturaleza. Especialmente espectacular el de Todaiji, que es el que visita todo el mundo.
Isa y yo nos ganamos la Iluminacion Eterna pasando por enmedio de un tronco que sirve de pilar del templo y que tiene un agujero en su base (los luchadores de sumo, por poner un ejemplo, no cabrian...y los bomberos tienen que acudir de vez en cuando a rescatar a alguien que se ha quedado atascado).
Sabiendo los esfuerzos que cuesta, en la tradicion budista, llegar a la Iluminacion, me parece demasiado regalo ponerla tan facilita, pero ya se sabe que a caballo regalado...
Si no he batido el record de rollo patatero, poco ha faltado, pero es que me entusiasmo cuando me pongo a hablar de Japon (y eso que no he hablado casi de sus gentes...ni de la comida).
Suerte de las fotos.
A ver si consigo dormir en mi ciber-zulo y no enciendo el ordenador, por error, con el dedo gordo del pie.
Abrazos nipones,
Hugo
PD in the morning: me acabe acostando tarde, pero pude dormir bastante bien las 5 horas que me quedaron...
03 septiembre 2007
Inmerso de pleno en la cultura japonesa: cronicas desde Kyoto

Os escribo de nuevo desde Japon, donde ya he pasado dos semanas. No se puede decir que este plenamente integrado ni que me haya adaptado al cien por cien al idioma y a las costumbres, pero se hace lo que se puede.
La verdad, para lo que es estrictamente el tema idiomatico, en Sudamerica me costo menos.
Aqui la mayor parte de la gente no habla ingles, algunos lo chapurrean y son muy pocos los que lo hablan bien de verdad. Asi pues, dado que mi japones se ha estancado en el "arigato" (gracias), el "konichiwa" (hola o buenas tardes), el "sayonara" (adios) y el vocabulario gastronomico de los mariscos y crustaceos, a veces la comunicacion se hace un poco dificil.
El problema es que, ademas, aqui la gente es muy amable, demasiado amable. Les preguntas por un sitio y, si no saben donde esta, en vez de dejarte marchar organizan una encuesta en la calle para averiguarlo, reuniendo a un grupo de gente o haciendo una ronda entre taxistas. Asi que hay que acertar desde el principio y dar con la persona que sepa la respuesta a lo que le vas a preguntar. Ademas, cuando lo saben, su primer impulso es acompanarte hasta el lugar en cuestion, aunque ellos estuvieran yendo en la direccion contraria.
Aun asi, hay que reconocer que su ayuda es necesaria, porque a menudo nos encontramos en lugares en que no hay ninguna indicacion que no sea en japones.
Sin la amabilidad y paciencia japonesas, viajar por este pais seria un autentico infierno.
Respetan tanto las normas, por otra parte, que son casi capaces de impedirte que cruces si se dan cuenta de que lo estas haciendo con el semaforo en rojo.
La idea de Japon que tenia antes de venir no difiere demasiado de lo que me estoy encontrando. Asi pues, mis elevadas expectativas no se estan viendo defraudadas: ni en la gente, ni en las especificidades y tradiciones, ni en la tecnologia, ni en la organizacion, etc.
Es llamativa la aplicacion de la tecnologia al dia a dia. Todo esta mecanizado de alguna manera y las maquinas tienen un papel mas preponderante que en Europa. La buena noticia es que AQUI LAS MAQUINAS FUNCIONAN. Por poner un ejemplo: este es un pais en que las maquinas para secar las manos secan efectivamente las manos y no se limitan a soplar aire caliente. Las maquinas de bebidas, que estan por todas partes, siempre funcionan, tienen bebidas calientes y frias y siempre tienen cambio, aunque pagues con un billete de mil yenes (que vendrian a ser 1000 pesetas o mil maravedies de los de antes). Por haber, hay hasta maquinas donde puedes comprar tu comida en un restaurante, un concepto quizas un poco absurdo.

(el agua de la cisterna del WC sirve, ANTES, para lavarte las manos)
(maquinas de bebidas en una calle de Osaka)
Estan los famosos parkings en que dejas el coche y la maquinita te lo guarda automaticamente en otro piso, un concepto que en Europa es poco habitual. Tambien existe en version casera, de manera que puedes tenerlo en tu parking y meter 4 coches donde normalmente cabrian 2 (si hay la altura suficiente).
Los cafes-internet son algo aparte: suelen ser una o dos plantas enormes en algun gran edificio (aqui los comercios no estan solo en la planta baja, sino que pueden estar perfectamente en la planta 8, 12 o 17 de un edificio, incluidos restaurantes, bares, peluquerias...), en la mas absoluta penumbra. Todo esta muy tecnificado y compartimentado y hay un monton de asientos distintos donde puedes conectarte a internet, ver DVDs, ver la tele o escuchar musica...sillas en espacios compartidos, zonas privadas con sofa mega-comodo (ver foto del lugar desde donde os escribo), incluso camas desde donde conectarse a internet o ver una peli. Hay maquinas para bebidas que estan incluidas en el precio (las bebidas, no las maquinas) y los pasillos estan llenos con miles de comics y DVDs de peliculas y dibujos animados que uno puede ver en su sitio (ver foto, tambien).

La tecnologia esta, de forma general, bien aplicada, generalmente con ingenio, y ello sucede en casi todos los ambitos de la vida cotidiana. Se hace dificil explicarlo caso por caso, pero es facil sentirlo estando unos dias por aqui. La ventaja, ademas, es que aqui la gente no se dedica a romper las maquinas con extintores o a prenderles fuego, lo que sin duda facilita las cosas.
El respecto es una norma basica y la idea de "no hacer danyo a los demas" pasa siempre por encima de cualquier otra consideracion...lo cual incluye no hacer danyo psicologico (no contrariar, no cortar el paso, etc.). Como siempre sucede en la vinya del senyor, hay de todo (los jovenes ya no son lo que eran), pero por norma general los japos nos han salido muy educados y amables.
Tecnologia y modernidad aparte, siempre me ha interesado Japon por algunas de sus costumbres y practicas cotidianas. La ceremonia del te, vivir en casas tradicionales con suelos de tatami en que hay que estar sin zapatos, los banyos o aguas termales (onsen) y un largo etcetera. Ya he tenido ocasion de probar algunas, incluido un onsen muy tipico en Kyoto, una ceremonia del te o nuestro hotel (ryokan) tambien en Kyoto.


Y la comida...
Se come muy bien, existe toda la gama de precios y, por lo general, no es tan caro como me lo habian pintado. Se puede comer muy buen sushi preparado delante de uno por menos de 12 euros. El otro dia comimos un tempura (rebozado variado) exquisito, donde nos lo prepararon todo delante nuestro, una gozada. Por lo general, sin embargo, comemos en plan sencillito, en los famosos lugares donde tienes la maqueta del plato que te vas a comer (ver foto en el articulo anterior), por 1.000 pesetillas o asi. Tambien hay mucha comida para llevar, en unas cajitas que parecen de madera la mar de monas. Hoy tambien toca cenar bien y vamos a una barra de sushi...
La Ruta...
Tras diez dias en Osaka salimos con mi amiga Isa (que me acompanyara dos semanas) y fuimos a Kobe, una ciudad pequenya portuaria (muchas lo son) que queda muy cerca de Osaka, con otro amigo de Nike. No estuvo mal. De alli fuimos a Hiroshima, que a mi no me tentaba especialmente, pero que estuvo muy bien, en particular por el fantastico museo dedicado a la desgraciadamente famosa bomba atomica. Tenemos una especie de Inter Rail (Japan Rail Pass) que nos permite viajar en la mayor parte de trenes del pais, incluidos los extra-rapidos (shinkansen)..a veces van demasiado rapido y no nos da tiempo de acabarnos la comida.

Y de Hiroshima a Kyoto, donde estamos ahora, una ciudad que es a la vez moderna y muy tradicional, de los pocos lugares donde uno puede cruzarse con una geisha por la calle, donde hay unos 2000 templos (algunos magnificos, con jardines preciosos y la mar de japoneses, ver foto) donde se come de maravilla y donde uno puede banyarse en un fantastico onsen (banyos, saunas) como el de ayer o dormir en un ryokan (a decir verdad, los hay por todo el pais, abajo podeis ver la foto de la habitacion de Isa y mia...con los colchones plegados). Y de aqui tenemos pensado visitar Nara, la mas antigua capital de Japon, quizas luego salir un poco de la gran ciudad, despues Tokyo...seguiremos contando cosas.

Espero que esteis todos muy bien. Gracias por vuestros emails estos ultimos dias!
Abrazos,
Hugo