17 noviembre 2007
El camello, ese gran desconocido (ultimo post desde Asia, snif)

Aproximadamente una semana despues de mi ultimo articulo, sigo todavia en Pushkar. La ciudad (yo le llamaria pueblo pero aqui la llaman "city") me ha acogido con los brazos abiertos y estoy bastante a gusto, amen de tener muy pocas ganas de pasarme el dia en los autobuses indios.

(con mis amigos del puesto de conteo de camellos: el numero de camellos ha ido a menos estos ultimos anyos a causa de la sequia)




(vistas sobre Pushkar desde el tramo final del ascenso al templo de Savitri)
Con el paso de los dias -ya llevo aqui una semana- ha ido subiendo el flujo de turistas, tanto indios (muchisimos) como extranjeros (tambien).
(peregrinos en un ghat sobre el lago)
En paralelo, ha ido bajando el numero de camellos que hay en la explanada, porque mucha gente, una vez hecha la venta o la compra, se ha vuelto a sus pueblos con o sin los animales. Me ha gustado estar aqui desde el principio, porque ir a ver a los camellos y a sus duenyos ha sido lo mas autentico de mi visita. A los turistas indios los camellos les interesan mas bien poco y suelen estar aqui de "turismo religioso" en cierto modo. Como el turismo religioso se relaciona, por lo general, con el hecho de ser caritativo, las calles estan repletas de gente que mendiga. Algunos de los mendigos llevan algun tipo de vestimenta o tinte en la piel que les identifica como seguidores de tal o tal deidad de la religion hinduista, incluidos unos ninyos pequenyos que van como disfrazados de algun Dios o Diosa: son los que se llevan mas dinero y mas comida con diferencia. Luego esta el resto de los mendigos, que en su mayoria sufren graves amputaciones y deformidades (no siempre accidentales) y hacen poco mas que arrastrarse por el suelo, con o sin un carrito que no se eleva mas de 10 centimetros del suelo. Os ahorrare detalles (y no les hago fotos), porque resulta francamente triste y escabroso: cualquier idea que os podais hacer se queda probablemente corta si no lo habeis visto nunca. Estos ultimos mendigos, probablemente los mas necesitados, se llevan -creo yo- limosnas mucho menos cuantiosas que los que representan algun tipo de papel religioso.

(el pequenyo Shiva)
Desde hace tres o cuatro dias, desde el 18, ha empezado realmente el Festival, que es una coleccion muy variopinta de actividades: conciertos (estuve en un muy buen concierto de un senyor muy famoso -Vishwamohan Bhatt- que tocaba musica tradicional india, al borde del lago, todo iluminado), carreras de camellos (uno de los camellos estuvo a punto de llevarse por delante a 20 o 30 turistas y sus respectivas camaras de fotos), concurso de vestidos de novias (las 22 participantes eran 22 "occidentales" vestidas de novia india...incluidas dos espanyolas)...y un monton de actividades mas: bailes locales, concurso de bigotes, demostracion de como se ordenya un camello... Algunas actividades estan bien y otras son mas flojitas, pero no faltan distracciones y hay montada en paralelo una especie de feria en toda regla que poco tiene que envidiar a las Fiestas Mayores de nuestras tierras: norias, casetas donde comer, paseos a camello, venta de churimbeles de todo tipo.

Supongo que mi proximo articulillo sera ya desde Brasil. O no.
Asi fueron las cosas y asi se las hemos contado. Abrazos y gracias por seguir ahi!
Hugo
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15 noviembre 2007
Ya estamos en la Feria del Camello de Pushkar! (Rajastan, India)
Namaste a tutti!
Quien no ha oido hablar de la celebre Feria del Camello de Pushkar? Quien no recuerda las animadas tardes y noches de noviembre en este bonito pueblo del Rajastan? Cuantos momentos de felicidad vividos alli...
Hace tres semanas, debo reconocer que ni siquiera habia oido hablar de tan magno acontecimiento. Cuantos anyos viviendo en la ignorancia. Pero una senyora me hablo un poco de la feria en un tren, despues hice un poco de investigacion en internet, lei mi querida Lonely Planet y llegue a la conclusion de que habia que estar aqui.
Una aclaracion previa, para que no os lleveis la misma desilusion que yo. Aqui el camello no es ese buen amigo que te alegra la noche y te ayuda a ver las cosas de otra manera. Aqui el camello es un animal grandote de cuatro patas; un animal muy raro.

(escena callejera pushkaril)
La feria de Pushkar es, creo, la mayor reunion mundial de camellos: llegan aqui decenas de miles de estos animales para ser vendidos (si yo tuviera uno, tambien me lo venderia). Tambien hay un monton de caballos -de hecho, a estas alturas, dos dias antes del inicio de la feria, he visto mas caballos que camellos-.
Es un gran acontecimiento local y regional, con gente que viene de muy lejos a comprar o vender, participar en las multiples actividades que se organizan...es una gran fiesta que tambien tiene su parte religiosa: muchos hinduistas vienen a purificarse en el lago de Pushkar bajando por las escaleras de los ghats (especie de embarcaderos), a hacer ofrendas en los templos. Aparte de las actividades mas "autenticas", el gobierno del Rajastan organiza muchos eventos para los turistas, algunos de ellos la mar de curiosos: a ver quien sube mas personas en un camello, etc.
Pobre camello.
Yo he venido pronto a Pushkar por tres razones:
- para no complicarme la vida buscando alojamiento,
- porque tenia frio en las montanyas,
- porque los dias previos a la feria es cuando tiene lugar la verdadera compra-venta de camellos y caballos, antes de que esto se convierta en una mega-fiesta turistica
Estuvo muy bien la tranquilidad y espiritualidad en las tierras de McLeod Ganj y Dharamsala, donde, recordemoslo, viven el exiliado Dalai Lama y toda su amable tropa. Era todo un oasis comparado con el resto la India. Aun asi, los ultimos dias, la cosa ya no era lo mismo: quedaban pocos turistas y el ratio de mendigos-por-turista se hacia muy pesado y a los indios se les hacia muy dificil entender que un pueblecito no es un lugar para pasar a 40 km/h pitando para que la gente se aparte (como pasa en muchos paises con el aire acondicionado -donde lo ponen a tope aunque haga frio-, aqui tener una moto o un coche es un signo de estatus, de manera que a uno se le tiene que ver tanto como sea posible, para lo cual la bocina y la velocidad son maneras ideales de llamar la atencion). Asi pues, teniendo en cuenta ademas que estamos en noviembre y empezaba a hacer frio, tocaba irse a otra parte. Asi que me fui al Rajastan, un estado al noroeste de la India, conocido por sus desiertos, por sus ciudades y sus palacios (Jaipur, Jodhpur, Jaisalmer), por su poblacion sikh...creo que el Rajastan es uno de los principales destinos del turismo extranjero en la India, un buen "primer contacto" con el pais.
El trayecto desde McLeod Ganj (montanyas de los Himalayas) hasta el desierto fue todo un infierno. Todos los billetes de tren estaban vendidos, con miles de personas (miles!) en lista de espera y no me quedo mas remedio que venir en bus, horror, en una maratoniana combinacion de cuatro autobuses consecutivos en 24 horas. De McLeod Ganj a Delhi, de Delhi a Jaipur, de Jaipur a Ajmer, de Ajmer a Pushkar. Algo asi como ir de Barcelona a Lisboa pasando por Almeria. El primer autobus, nocturno, 12 horas hasta Delhi, fue el peor de todos: me dieron una cama donde no cabia a lo largo, COMPARTIDA con otro senyor y desde donde lo mas facil era acabar en el suelo. Tras negociar un poco, consegui una individual y, aun no se como, logre dormir un poco, a pesar de los vaivenes del vehiculo...la mitad del pasaje ya estaba mareada a los cinco minutos y varios de ellos estuvieron vumutundu (he modificado las vocales para no herir sensibilidades) gran parte del trayecto.
Un trayecto donde, como es habitual en los paises pobres o poco desarrollados, las companyias de autobus consideran que es suficiente parar cada 5 o 6 horas para ir al banyo.
Los otros trayectos, diurnos y mas cortos, mucho mejor.
(escena callejera pushkaril, con tres vacas)
Y ya estamos en Pushkar, que no deja de ser un pueblecito que tiene 10 dias al anyo el chollo de la Feria. Ya hay bastante gente y otros miles van llegando. En la explanada -que no es plana- de los camellos ya hay bastantes de ellos y, como os decia, aun mas caballos. La gente monta los stands de todo tipo, las tiendas y "jaimas" donde dormiran miles de visitantes, todo son preparativos. Es como la Feria de Abril, pero sin alcohol, mas cutre, con mas camellos y menos sevillanas. Yo estoy en un hotelito la mar de agradable donde a partir del dia 17 ya me aplicaran la tarifa de "temporada camellil": aun asi, pagar 18 euros durante 3 dias por una habitacion doble con agua caliente, ventanita, pudiendo subir a desayunar o comer en el terrado, con vistas sobre todo Pushkar, no esta tan mal. Algunos sitios multiplican los precios por diez en estas fechas.
(escena callejera pushkaril con una sola vaca)
Hoy he visitado un poco Pushkar. Lo mas bonito, de momento, el lago -sagrado, claro-, donde 52 (creo) ghats con sus respectivas escaleras permiten banyarse, hacer abluciones...purificarse, vamos. Los hinduistas no son tan amables y acogedores como los sikhs y tratan de colartela siempre que pueden, en lugar de facilitarte el acceso al lugar sagrado. No solo tienes que quitarte los zapatos (faltaria mas) y lavarte las manos en el rio, sino que tienes que tirar unos petalos al agua, hacer una ofrenda de flores y dulces y asi conseguir "the passport", que no es mas que una pulserita por la que, obviamente, tienes que pagar. De momento me quedo con el budismo y despues con los sikhs, que siempre te abren las puertas con escasas condiciones y hasta te dan de comer sin pedirte nada a cambio.
(el precioso lago sagrado de Pushkar, lugar de peregrinacion)
(Tengo al lado a unos israelies jovenes, como suele suceder, vociferando y armando el show...si el nivel de servicio en Israel es proporcional a las exigencias de sus habitantes, debe ser un lugar maravilloso para vivir)
Ya os contare que tal esto de la Feria, pinta todo muy bien. Me quedan unos 12 dias antes de partir hacia Brasil a -en principio- acabar mi viaje: toca aprovechar lo que queda!
Me vuelvo a la explanada, no sea que se me hayan desatado los camellos.Abrazos a todos,
hugo